Muchos talleres y tiendas de neumáticos guardan los neumáticos de verano o de invierno de sus clientes. Dos veces al año llegan cientos de juegos en pocas semanas, y cada uno tiene que ir a algún sitio de las estanterías.
Una etiqueta de papel en los neumáticos y una lista escrita a mano en la oficina funcionan hasta que la lista queda incompleta. Cuando el cliente llega para el cambio, alguien recorre las estanterías leyendo etiquetas mientras el coche espera en el elevador.
Un código de barras en cada hueco de estantería y en cada etiqueta de juego de neumáticos convierte el almacenaje en dos escaneos por juego, y la búsqueda de un juego en una simple consulta.