La lista de existencias dice que la pieza está en la ubicación A-127, pero se movió durante una reorganización y nadie actualizó el registro. Ahora alguien recorre los pasillos buscándola mientras un pedido espera.
Los registros de ubicación se desfasan porque actualizarlos supone trabajo adicional. Anotar números de ubicación y de artículo en pleno almacenaje y teclearlos después en el sistema es justo el paso que se salta.
Si registrar el movimiento no lleva más tiempo que hacerlo, el registro se mantiene al día. Un código de barras en cada ubicación y en cada artículo lo hace posible con un teléfono.